
Roy de Valera, apretando en el largo de artificial de la herbes
La historia empieza muchos, muchos años atrás, casi cuando mis comienzos en la escalada.
Por aquel entonces veía a la herbes magiques (peñón de Ifach) como una vía mítica y casi inalcanzable. Por unas cosas y otras quedo aparcada un porrón de años, como una de esas cosas que uno tiene que hacer antes de los 50.
Yo actualmente le tenía ganas, pero no me veía con la fuerza suficiente (de brazos y coco) para meterme en ella.
Hasta que, el pasado 14 de Junio 09 en una marcha por la marjal de Pego-Oliva, Miguel Cebrián (Presi del Club Alpi de Gandia) y asiduo del Peñón (su segunda casa) se me acercó, me tendió la mano, y me dijo:
- Te ofrezco un contrato.
- De cualo ¿?.
- La Herbes magiques, si estrechas la mano el contrato queda firmado y sellado.
- Glup… Me lo pensé un segundo.
Y esa mano fue mía, ¿con quién mejor me podía meter en esa vía? él se la conocía al dedillo, aparte de haberla reequipado recientemente y repetirla Dios sabe cuántas veces.
Así que el contrato quedaba hecho, a falta de poner fecha, y este viernes noche en el club, en la clásica reunión semanal, se me acerca y me dice:
- Mañana a la Herbes, a las 7,30 en el peaje de la autopista.
- Otra vez Glup.. glup.. (Leche si no ma dao tiempo ni a entrenar)
Pero qué demonios, de ningún cobarde se escribe ninguna historia, y el contrato estaba firmado, así que esa noche, volví pronto a casa, y me acompañó ese nerviosismo del que se encuentra con una vieja novia. Y esas dudas (¿no estaré mordiendo demasiado, y me atragantaré?).
La cuestión es que desperté temprano, (no hizo falta ni despertador) me levanté, un pequeño desayuno, un paseíto al perro, y ale camino de la autopista.
Después de esperar más de 15 minutos aparece Miguel, pitando para el trasbordo de coches.
- Esto… que sean retrasado, Mar y Josep (¡anda que bien ya no vamos solos!) y Bruno me acaba de mandar un SMS, que no viene, a veremos que dice Roy y con quien lo emparejamos.
- Que el Roy (Roy de Valera, extraordinario escalador alicantino, vamos casi el amo del peñón) también viene ¿? Uffff, Hoy escalamos con la flor y nata del Peñón.
Llegamos al paseo marítimo sobre las 8,30, saluditos de rigor con Roy, explicaciones varias y reparto de cordadas: Miguel y yo, como estaba contratado, y una cordada de 3: Roy, Josep y Mar, más saluditos llega Adrian (el ganador del Pasado Rally de las 12 horas del Peñón) poquita charla y hacia arriba.
Subida hasta la base de la pared, sorteando pollos de gaviota, Miguel carrerita matinal persiguiendo a un pollo para que levantara el vuelo, y después de la subidita de rigor, estamos metidos en faena, el primer largo, para ahorrarnos el Artifo, nos metemos por la Revelación. 
Aquí empieza la aventura. El primer largo, Miguel emplea unos escasos 15, 20 minutos, yo 30 de reloj, y llego a la reunión, al ritmo del Chiquilicuatre con el perrea, perrea (o guarrea guarrea, creo que menos a las gaviotas, me cogí a to), empapao como una sopa, que manera de sudar, los poros abiertos como puertas de par en par. Y pensando: si el resto es así…. menuda paliza me espera.
El Roy ejerciendo de sombra, a los pies pegado en todo momento, ¡qué manera de trepar!, si escala más rápido termino por pisarle las manos.
Miguel sale pitando, para que no se colapse la reunión, y al rato nos enteramos de que Mar, no anda muy bien, y que la descuelgan hasta el suelo a petición propia para no retrasar la cordada. Previamente Miguel ya me había aleccionado de que no escalara a lo Joaquín Sabina eso de: (Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres y desnudos al amanecer nos encontró la luna.) así que habría que ir algo ligeritos.
Los siguientes largos te dan tregua, son más disfrutones, pero ¡ojo!, que yo casi aporreo al Roy con un par de piedras que tumbó la cuerda al tocarlas, pero el récord se lo llevo Josep, el sí que tiró un pedrolo, que las gaviotas levantaron el vuelo por el susto del impacto en el suelo con la consiguiente metralla. Con eso llegamos al largo fontaneda, imaginaros varios camiones de galletas amontonadas, y tener que escalar sobre ellas, pues casi lo mismo, (aisss, a ver que toco, pa que no se me desmenuce en las manos, y no aporrear a los de bajo), vamos que hay que pasar casi de puntillas, uffff a mi edad y haciendo la bailarina.
Con eso llegamos al largo del artificial y el péndulo, guapo, guapo, y aéreo, aéreo, nosotros aceramos, con pedales igual es mas cómodo, pero algo más lento, el Roy apretó y le tiró en libre hasta el taco de madera, (juas que risa, un taco de maera, que seria del arca de Noé con un cordón de zapatos) pero se cierran los ojos y se trinca uno a él, y palante.
El péndulo (como diría el Jezulin, en dos palabras, IM PREZIONANTE) colgando como un chorizo en el desplome de la cueva a casi 300 metros del suelo, por caprichos de la gravedad un servidor se gira, y ya está mirando al mar y tratando de mover los brazos como quien caza moscas, para girarse hacia la pared y poder asirse a la roca, con el consiguiente aterrizaje encima una mierda gaviota. (Malditos bichejos) y de ahí a la cumbre un paseo.
Desde aquí mi pequeño homenaje a Pep Camarena aperturista de la vía en 1978, excepcional escalador y montañero gandiense, que con los medios de la época, su pericia e imaginación, trazó esta formidable línea, una vía mítica durante mucho tiempo y una de las clásicas del peñón. Un motivo más por el que tenía ganas de hacer dicha vía, creo que todo escalador gandiense, debería hacerla al menos una vez, menos Miguel Cebrian que ya la repite por los que no.
Y más o menos eso fue una disfrutona mañana de un sábado, que para mi quedará grabada en la memoria, por mucho tiempo, gracias a mis compañeros por este regalo de sensaciones, que solo se sienten en la montaña y los que lo practican lo saben.
Hasta siempre compañeros.
el album de fotos en el lugar de costumbre pincha aqui: y para pase de fotos aqui:






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Estas fet una maquina, moltes felicitats, i com em vas dir tú: felices agujetas
Que dir… Congratulations!!